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Activistas del grupo ambientalista PETA pidieron este viernes la liberación de los delfines que se hallan en estanques de los parques temáticos SeaWorld de Estados Unidos, donde son víctimas de tratos "crueles" y "humillantes".

En una transitada intersección de calles de la turística South Beach, en Miami Beach (sureste de Florida), tres integrantes del grupo People for Ethical Treatment of Animals (PETA, por sus siglas en inglés) se sumergieron en un pequeño estanque disfrazados de delfines y con carteles que piden la liberación de estos animales usados por los parques temáticos.

"Urgimos a las personas que estén lejos de SeaWorld, donde los delfines están siendo utilizados como tabla de surfear, los entrenadores se paran en sus caras y se montan en sus espaldas, en crueles y humillantes trucos de estilo circense", señaló a Efe Amanda Brody, activista y miembro del citado grupo ambientalista.

Durante la acción de protesta, realizada en la entrada a una zona de playas, integrantes y voluntarios de PETA repartieron folletos y enarbolaron carteles en los que se leía mensajes como "SeaWorld lastima a los delfines" o "140 delfines hacinados en 7 tanques de SeaWorld".

Por su parte, los tres "delfines" de PETA sostuvieron debajo del agua letreros en los que se leían reclamos tales como "estamos sufriendo" y "sácanos de aquí".

La voluntaria Lilian Pineda, que se sumergió en el pequeño estanque como un "delfín" de PETA, dijo a Efe que su intención al participar de la actividad es mostrar "la injusta vida de estos animales".

"Quiero hablarle a la gente para sepan lo que está pasando en todo el mundo, no solo en Florida", dijo la voluntaria sobre el maltrato sufrido por los delfines de los parques de SeaWorld, cuya sede central se ubica en Orlando, pero posee otros once parques temáticos en EEUU.

En una protesta similar, el pasado 5 de agosto el actor mexicano Christopher Von Uckermann, protagonista de la serie de Netflix "Diablero", quedó atrapado en un tanque de agua como parte de una campaña para proteger a las orcas en cautiverio.

SeaWorld afronta todavía los efectos del documental "Blackfish" (2013), que denunció la situación de las orcas y de sus entrenadores, y la mala publicidad que supuso propició el declive del público asistente a sus parques temáticos, los cuales basan su oferta en la interacción con animales en cautiverio.