EFE NewsNueva York

Nueva York va a instalar puestos de control en puntos clave de acceso a la ciudad para garantizar que los viajeros que llegan de estados donde la transmisión del coronavirus es alta completen la cuarentena que el estado exige, anunció este miércoles el alcalde Bill de Blasio.

Los controles se instalarán en puentes y túneles de acceso a la Gran Manzana, donde los visitantes procedentes de 35 estados deberán completar formularios para facilitar el rastreo de contagios y serán informados de que están obligados a cumplir una cuarentena de 14 días.

Además, las autoridades locales pondrán en marcha operativos para informar a los viajeros en estaciones de tren y trabajarán con empresas de transportes para que hagan lo mismo.

De Blasio, en un comunicado, explicó que no se va a dejar que el “duro trabajo” que han hecho los neoyorquinos para controlar el avance del coronavirus se eche a perder ahora.

La ciudad, que fue durante la primavera uno de los grandes focos de la pandemia, ha logrado reducir de manera muy importante el número de casos de COVID-19, mientras que las cifras se están disparando en otras zonas de Estados Unidos.

El estado de Nueva York requiere que cualquier persona que llega desde 35 estados en los que la transmisión es alta se someta a una cuarentena de dos semanas, quedándose en su residencia u hotel y solo saliendo para cuestiones médicas o para hacerse con productos esenciales si no tienen otra forma de acceder a ellos.

Quienes incumplan la norma se enfrentan a multas de hasta 10.000 dólares, mientras que el no completar los formularios para visitantes se castiga con hasta 2.000 dólares.

Según las últimas cifras ofrecidas este miércoles por las autoridades, un total de 25.179 personas han fallecido en el estado de Nueva York como consecuencia del coronavirus, con cuatro nuevos fallecimientos en la última jornada.

Mientras, se detectaron el martes 636 nuevos casos, que elevan el total a 418.225, mientras que las cifras de hospitalizaciones e ingresos en cuidados intensivos continuaron bajando.

“Nuestro progreso es gracias al duro trabajo de los neoyorquinos. Incluso después de dos meses y medio de reapertura, los números continúan descendiendo”, destacó el gobernador Andrew Cuomo.

El gobernador demócrata, sin embargo, advirtió del riesgo que plantea el crecimiento de los contagios en otras partes del país y urgió a los ciudadanos a seguir cumpliendo con precauciones como el uso de mascarillas y el distanciamiento social.