EFEUSANueva York

El fiscal del distrito de Manhattan, Cyrus R. Vance Jr., y el comisario de la policía de Nueva York, Dermot Shea, informaron este viernes del procesamiento de cuatro hombres involucrados en la organización de peleas de perros.

Según una nota, los acusados abusaron de decenas de perros durante septiembre y octubre de 2019 hasta que una orden de registro en una de las casas de los detenidos provocó la incautación de 29 perros, así como varias cintas para correr que utilizaban para muscular a los canes, palos diseñados para abrir sus mandíbulas, y chalecos y collares pesados.

Los cuatro han sido acusados de conspiración en quinto grado y delitos relacionados con la prohibición de las peleas animales y no proporcionar comida y bebida adecuada a los perros.

Uno de ellos además ha sido acusado de tráfico y posesión de drogas después de que encontrasen en su domicilio cuatro kilos de heroína y tres de fentanilo.

También serán procesados con cargos relacionados con la posesión de armas ya que durante los registros también fueron incautadas dos armas de fuego cargadas.

"La crueldad animal no tiene sitio en un Nueva York del siglo 21 y será perseguida con toda la fuerza de la ley, dijo el fiscal del distrito, Cyrus Vance.

Por su parte, el comisario Shea dijo que este procesamiento representa un "enorme trabajo" por parte de la policía de Nueva York y sus colaboradores de la Sociedad Americana para la Prevención de la Crueldad hacia los Animales (ASPCA).

"Lo que empezó como una investigación relacionada con un robo ha derivado en arrestos, incautación de narcóticos y armas de fuego, así como el rescate de 29 perros que estaban sufriendo", ha detallado el comisario.

El presidente de ASPCA, Matt Bershadker, señaló que los horrores de las peleas de perros y sus "trágicas consecuencias" son más brutales de lo que la mayoría se puede imaginar, especialmente en este caso, que calificó de "recordatorio aleccionador" de que este tipo de delitos persisten y pueden ocurrir en cualquier lugar.

Según los documentos del juzgado, hay pruebas de dos peleas de perros que se llevaron a cabo en el Bronx, mientras que el entrenamiento y el maltrato a los animales se llevó a cabo en las casas de los acusados en Washington Heights, Harlem Central, Middleton, Nueva York y Uniondale.

Uno de los acusados al que se le ha confiscado cuatro perros de raza pitbull de su apartamento de Harlem, donde entrenaba a los animales y los manejaba durante las peleas. Dos de los perros se encontraban en un armario con las puertas cerradas.

En la investigación también se ha detallado que esta persona era la responsable de establecer los precios que los espectadores pagaban para acceder a las localizaciones de las peleas.

Otro de los procesados era un empleado en una clínica veterinaria a pesar de que no tenía licencia para ejercer como técnico veterinario en el estado de Nueva York.

Este acusado era el encargado de practicar tratamientos médicos a los perros para que pudiesen continuar en la pelea a pesar de las lesiones.

También practicaba eutanasias a los animales que quedaban heridos de gravedad y que no eran capaces de recuperarse.

De su casa fueron recuperados doce pitbulls así como otra cinta de correr que utilizaba para entrenarlos.

El tercer acusado entrenaba a los perros en un edificio en Washington Heights, donde vivía y trabajaba como vigilante.

A él se le confiscaron diez pitbulls, dos perros que no participaban en peleas y múltiples cintas de correr y palos para la dentadura. Asimismo, en su congelador se encontraron dos perros muertos.

Fue en esta casa donde los agentes descubrieron cuatro kilos de heroína y tres de fentanilo en forma de ladrillo, polvo y cristal.

Las investigaciones policiales revelaron que esta persona también era distribuidor a gran escala de otros narcotraficantes de menor envergadura.