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El cubano Enrique Tarrío, líder de los Proud Boys, dijo que los "siete" miembros del grupo que están siendo enjuiciados por el asalto al Capitolio de EE.UU. saben que fue un "error" y asegura que no son un grupo racista.

Tarrío, de piel morena y criado en la Pequeña Habana de Miami, señaló en español al canal América Tevé que él habló con los miembros de su grupo que están incriminados y "saben que entrar fue equivocado".

Subrayó que considera que les han presentado cargos criminales mayores a los que se merecen.

Aseguró además que se salvó de participar en la toma de la sede del Congreso en Washington porque había sido detenido unos días antes en esa ciudad, por cargos relacionados con la quema de una banderola con el lema "Black Lives Matter" ("Las vidas negras importan").

"Dios me salvó, Dios me estaba hablando", dijo el cubano al detallar que él hubiera ingresado al Capitolio por la emoción del momento.

Decenas de personas, entre ellas muchos exmilitares, han sido detenidas y enjuiciadas por la toma a la sede del Congreso por parte de seguidores del presidente Donald Trump, ocurrida el pasado 6 de enero y con un saldo de cinco muertos.

Tarrío se mostró en la entrevista como un fiel seguidor del expresidente republicano (2017-2021), usando una gorra roja con el número 47, en referencia al presidente de Estados Unidos que se elegirá en 2024 y que él espera que sea Trump.

Tarrío, nacido en Florida de padres de Arroyo Naranjo (Cuba), dijo que el "80 %" de los miembros de los Proud Boys en el sur de Florida son cubanos.

El cubano dijo que se presentó como candidato para un distrito de Miami que ganó en 2020 la cubano-estadounidense María Elvira Salazar.

Sin embargo, señaló que el grupo de los Proud Boys "no es político", que rechazan "políticas socialistas" como las de la congresista hispana Alexandria Ocasio Cortez y se identifican con los principios del conservadurismo.

Explicó que el grupo considera "terroristas" a los grupos liberales Black Lave Matters y Antifa (antifacistas), un movimiento considerado anarquista, que está contra los fascistas, racistas y de extrema derecha al considerar que atacan a comunidades minoritarias y marginadas.

Por otro lado manifestó que ni él ni los Proud Boys son racistas, y que los fascistas, como los comunistas, son "autoritarios", lo que no debe tener lugar en Estados Unidos.

Trump enfrentó el mes pasado un juicio político, el segundo de su mandato, acusado de incitar a sus seguidores al asalto del Capitolio, pero fue absuelto por el Senado.