EFEUSANueva York

El famoso chef Mario Batali, que construyó un emporio de restaurantes, se declaró este viernes no culpable en un tribunal de Boston de los cargos de besar y tocar a una mujer en 2017 en contra de su voluntad, en un restaurante en esta ciudad.

Batali, de 58 años, acudió este viernes en la corte municipal de Boston para la presentación oficial de los cargos y tras declararse no culpable, fue dejado en libertad bajo palabra.

El juez que preside el caso, Thomas Horgan, le ordenó mantenerse alejado de la presunta víctima y fijó la próxima audiencia para el 12 de junio, pero Batali no tendrá que asistir, señala el Boston Globe.

Según las autoridades, la supuesta víctima denunció el pasado agosto que hace dos años estaba cenando con otra persona en Boston cuando vio al famoso cocinero, que se convirtió en una celebridad de la televisión, y le sacó una fotografía con su teléfono.

Al percatarse, Batali le dijo que se acercara y se ofreció a sacarse un selfi con él, momento en que aprovechó para besar su cara y tocar su ingle en contra de su voluntad, según su testimonio.

Indicó además en su denuncia que paró de tomar fotos y se alejó de Batali, quien presuntamente le invitó a que fuera con él a la habitación de un hotel cercano, según el Boston Globe.

La presunta víctima alegó además que Batali parecía intoxicado "por el olor y sus ojos medio cerrados" según la querella.

La mujer aseguró que declinó la invitación del cocinero y que salió rápidamente del restaurante con la persona que le acompañaba.

Aunque los documentos no revelan la identidad de la mujer, que es de Massachusetts, lo ocurrido coincide con las acusaciones de Natali Tene, una mujer que el pasado año presentó una demanda civil contra el chef.

En un comunicado distribuido a varios medios, el abogado de Batali, Anthony Fuller, confirmó esta semana que se trata del mismo incidente y dijo que su cliente niega totalmente la acusación y confía en que se demuestre su inocencia.

Mientras, los representantes legales de la mujer, Eric Baum y Matthew Fogelman, han señalado que su cliente "está complacida" de que la Fiscalía de Boston haya decidido seguir adelante con este caso.

"Batali debe responder criminal y civilmente por sus despreciables actos", han dicho los abogados, de acuerdo con el periódico.

El popular cocinero ha sido acusado de abusos por varias mujeres durante los últimos años, pero esta es la primera vez que ello se traduce en cargos criminales en su contra.

A finales de 2017, en pleno estallido del movimiento #MeToo, Batali anunció que abandonaba el manejo diario de sus negocios y que dejaba su programa de televisión después de que cuatro mujeres aseguraran que en el pasado las había tocado de forma inapropiada.

A esas acusaciones se sumaron luego otras en Nueva York en 2018, que llegaron a ser investigadas por la Policía, aunque el pasado enero decidió cerrar sus pesquisas por falta de pruebas y dado que algunos casos habían prescrito.

Recientemente, Batali vendió su participación en todos los restaurantes que tenía junto a sus socios comerciales, que incluían establecimientos en EE.UU., Italia, Singapur o Hong Kong.

También vendió sus acciones en Eataly, una cadena de supermercados italianos de lujo.