EFE NewsMiami

El crucero Rotterdam, que ayudó a aliviar la situación en el Zaandam, un barco de Holland America Line donde en pleno viaje murieron 4 pasajeros y se registró un brote de COVID-19, partió este viernes de Port Everglades (Florida) hacia Bahamas con un grupo de pasajeros que aun no han sido repatriados.

Este jueves los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) de EE.UU. emitieron una extensión de la orden de no navegar para "todos los cruceros" con base en el país.

Pasajeros del Rotterdam que pidieron no ser identificados por su nombre dijeron a Efe que el capitán les confirmó que el destino del barco es Bahamas, donde esperan llegar el sábado por la mañana.

ARGENTINOS SIN REPATRIACIÓN

El barco, que llegó a Port Everglades el 2 de abril junto con el Zaandam, partió de noche de ese puerto cuando los pasajeros dormían, según relataron.

Entre los pasajeros a bordo hay una decena de argentinos que no fueron repatriados en un vuelo chárter en el que este jueves partieron los ciudadanos uruguayos que había a bordo del Rotterdam, a pesar de que lo habían pedido e incluso algunos llegaron a desembarcar para emprender el viaje, dijo la fuente a Efe.

Los cruceros Zaandam y Rotterdam, con más de 2.500 personas a bordo entre los dos, llegaron el jueves 2 a Port Everglades (Florida), después de que el plan presentado por la compañía propiedad del grupo Carnival fuera aprobado por las autoridades, que en principio eran reacias a acogerlos por el riesgo de contagio.

Las personas más enfermas a bordo fueron desembarcadas y llevadas a hospitales locales y los pasajeros sanos empezaron a ser trasladados directamente a aviones fletados para trasladarlos a sus hogares desde aeropuertos cercanos al puerto.

Hoy se conoció que un tripulante indonesio de 50 años, que había dado positivo al COVID-19 y fue uno de los enfermos llevados desde el Zaandam a un hospital del condado Broward, murió.

El 4 de abril todos los pasajeros que quedaban en el Zaandam fueron trasladados al Rotterdam y el primero de los dos barcos zarpó de Port Everglades para ser limpiado, desinfectado y puesto en cuarentena, según la compañía.

Ahora lo hizo el Rotterdam, que a fines de marzo fue enviado en ayuda del Zaandam cuando este crucero se encontraba en aguas panameñas para repartirse a los pasajeros entre los dos.

Holland America Line indicó el 8 de abril que a bordo del Rotterdam quedaban 53 personas, entre pasajeros y tripulantes.

En otro crucero, el Coral Princess, afectado por el COVID-19 y con tres muertos en su haber, que partió este jueves del puerto de Miami, quedan 13 pasajeros no estadounidenses a bordo, a los que por las restricciones de viajes actuales no han podido repatriar y que deberán pasar una cuarentena de 14 días junto a la tripulación en el mar.

Uno de esos pasajeros, el colombiano Gabriel Alzate, que lleva más de 35 días embarcado, ha hecho llamamientos a las autoridades de su país para que le ayuden a través de medios locales de Miami.

NO NAVEGAR

Este jueves los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EE.UU. anunciaron que extienden su orden de no navegar a todos los cruceros.

Robert Redfield, director de los CDC, indicó que están trabajando con el sector de cruceros para asegurar "la salud y seguridad de los tripulantes en el mar, así como de las comunidades que están en el entorno de los puntos de entrada de los cruceros en EE.UU.".

"Estas medidas que estamos tomando hoy para parar la propagación del COVID-19 son necesarias para proteger a los estadounidenses. Vamos a seguir dando directrices clave de salud publica a la industria para limitar los impactos del COVID-19 en su fuerza laboral lo que reste de esta pandemia", señaló.

Según los CDC, en las semanas recientes al menos diez cruceros han informado de que pasajeros o tripulantes habían dado positivo en las pruebas del nuevo coronavirus o habían experimentado síntomas respiratorios o de enfermedades similares a la gripe.

Actualmente hay aproximadamente 100 cruceros que siguen en el mar en las costas estadounidenses, tanto la este, la oeste, como la del Golfo de México, con casi 80.000 tripulantes a bordo, de acuerdo con los CDC.

Adicionalmente los CDC tienen conocimiento de unos 20 barcos en puertos o fondeados cerca del mar con tripulación entre la cual hay casos confirmados o sospechosos de COVID-19, enfermedad que ha matado a más de 100.000 personas en el mundo.