EFE NewsLos Ángeles

Trabajadores de supermercados y farmacias en California están pidiendo este jueves al gobernador Gavin Newsom que los designe como "personal de emergencia" por estar en un mayor riesgo en su empleo de sufrir un contagio de COVID-19, y así tener ayudas especiales.

"Quiero servir a mi comunidad y proteger a mi familia. Pero no me siento seguro al venir a trabajar en estos momentos", expresó en un comunicado Sean Krane, quien ha trabajado en una tienda Vons por 15 años.

El empleado aseguró que está trabajando turnos de 12 horas, seis días a la semana y se siente "expuesto a este peligroso virus", y tiene miedo de llevarlo a casa.

"Yo quiero saber que California me apoya. Yo no debería tener que elegir entre perder mi cheque y enfermarme", agregó Krane.

La petición, impulsada por el sindicato United Food and Commercial Workers (UFCW), pretende que con esta declaración de "personal de emergencia" puedan acceder a mejores condiciones de trabajo, y más seguras.

"Estamos enfrentando una crisis sin precedentes. Si no tomamos medidas adicionales de manera pareja en toda California, los clientes y trabajadores se van a enfermar en mayor cantidad. Ahora California debe hacer todo lo que esté a su alcance para mantener a las personas seguras", indicó en un comunicado John Grant, presidente de UFWC.

La solicitud se da tras una acción similar a nivel estatal de Minnesota, Michigan y Vermont, en donde los gobernadores clasificaron a los empleados de supermercados como "trabajadores esenciales", lo que les permite acceder a ayudas estatales especiales.

Entre las solicitudes de los trabajadores de supermercados está la relativa al derecho a lavarse las manos cada 30 minutos o tanto como sea necesario; a tener equipo de protección personal como guantes y cubrebocas; acceso a desinfectantes y mayor actividad de limpieza; control de multitud de consumidores y guardias de seguridad, y 14 días adicionales de permiso por enfermedad con sueldo para trabajadores impactados por COVID-19, entre otras.

Una gran proporción de los trabajadores de los supermercados son latinos, y en algunos casos están en riesgo como el mexicano Gabriel Macías, de 74 años, que trabaja desde hace cuatro años en un supermercado hispano.

Macías dijo a Efe que la emergencia ha traído un alud de compradores de dimnensiones nunca antes vistas, y que incluso los clientes no están ayudando para lidiar con el contagio.

"Mucha gente se está aprovechando", asegura el trabajador. "Si les dicen que nada más puedes llevar cierta cantidad hasta se molestan", agrega.

El mexicano aseguró que además del apoyo del Gobierno estatal en esta crisis por el coronavirus se necesita la colaboración de los compradores.

"Si no nos cuidamos entre todos no vamos a poder superar esto", aseguró Macías.