EFE NewsCleveland (OH)

Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de muerte entre las mujeres hispanas y solo una de cada tres son conscientes de esta gran amenaza para su salud, la cual se ha intensificado con la pandemia del coronavirus.

En entrevista con Efe, la doctora y profesora asistente en la Escuela de Medicina de Harvard señaló que las hispanas tienen alto riesgo de sufrir de enfermedades del corazón y ahora, en medio de la emergencia disparada por el coronavirus (COVID-19), están más expuestas ya que muchas de ellas trabajan en labores esenciales.

La también voluntaria con la Asociación Americana del Corazón (AHA) recordó que las mujeres hispanas de 20 años de edad tienen casi ocho veces más probabilidades de morir de enfermedades cardiovasculares que de cáncer de mama, otra enfermedad de alta prevalencia en esta población.

"Algunas mujeres pueden sentirse estresadas y cuando el cuerpo está bajo estrés puede traer problemas de salud como presión alta, aumento de peso y problemas de dormir. Todo esto puede aumentar el riesgo de sufrir un ataque al corazón," dijo Jiménez a Efe.

Según los datos que maneja la AHA, las mujeres hispanas pueden desarrollar una enfermedad cardíaca hasta 10 años antes que las no hispanas y es por ello que la especialista sugiere que una vez cumplan 20 años las hispanas comiencen a hablar con su médico sobre la salud cardiovascular y se realicen exámenes preventivos que puedan servir para reconocer los factores de riesgo.

"Es importante reconocer los síntomas del corazón en las mujeres, más aún cuando la enfermedad cardiovascular sigue siendo la principal causa de muerte en los Estados Unidos para las mujeres latinas," añadió.

Para la experta, esto está relacionado con factores de riesgo que tienden a ser comunes en los hispanos, como lo es la presión alta, la diabetes y el sobrepeso.

Jiménez detalló que los síntomas de un ataque al corazón en las mujeres pueden ser diferentes a los síntomas que presentan los hombres y es importante saber reconocerlos: "Pueden ser dolor en la mandíbula o la espalda, náuseas o dificultad para respirar".

Por su parte, Claudia Mercado, quien durante el último año se ha desempeñado como voluntaria del programa Go Red for Women de la AHA, recordó su experiencia tras sobrevivir a dos ataques cardíacos.

"Yo pensé que tenía indigestión y cinco años después, cuando me dio el segundo ataque al corazón debido al estrés, ya reconocía los síntomas, ya sabía que hacer y eso me salvó la vida", dijo.

En la actualidad, señala que maneja el estrés por medio del ejercicio, alimentación saludable y, no menos importante, cultivando una actitud positiva.

"Me puse a hacer una lista de las cosas por las que estoy agradecida para no enfocarme en las cosas que no tengo. Me di cuenta que soy millonaria en ese aspecto y eso me ayuda muchísimo para el estrés", señaló.

Mercado debió aplicar cambios drásticos en sus hábitos alimenticios, un factor de vital importancia. Según la Asociación Americana del Corazón, pequeños cambios en la dieta y el estilo de vida pueden reducir el riesgo de enfermedades cardiovascular hasta en un 80 %.

Un nuevo obstáculo para el tratamiento de crisis cardíacas y que ha sido causado por la pandemia de la COVID-19 es que hoy en día un 55 % de los hispanos, frente al 40 % de la población blanca no hispana, tiene más miedo de ir a las salas de emergencia, de acuerdo a la AHA.

"Los ataques del corazón no se detienen por el COVID-19, los síntomas de un ataque al corazón son urgentes y hay que buscar ayuda. El hospital es el lugar más seguro para ir, las mujeres no deben dudar en buscar ayuda", advirtió Jiménez.

Puso de relieve de que "para muchas mujeres hispanas con trabajos en primera línea, o que cuidan a alguien de su familia con esos trabajos, el distanciamiento social y el autoaislamiento son lujos que no se pueden dar", dijo.

La experta señaló que estos factores combinados con desafíos comunes entre los hispanos, tales como la falta de acceso a la atención sanitaria, vivir en hogares multigeneracionales, el manejo de información errónea y el estrés, ponen a muchas mujeres en mayor riesgo de sufrir complicaciones graves de salud, incluido un ataque cardíaco.