EFEUSAChicago (IL)

Una ola de leyes antiaborto se extiende por el Medio Oeste y el Sur de Estados Unidos, donde varios estados han aprobado restricciones a la interrupción del embarazo e integran un frente que desafía la legalización que rige desde 1973 como consecuencia de un fallo de la Corte Suprema.

Los grupos que defienden los derechos reproductivos de las mujeres afirman que las nuevas leyes estatales, además de "inconstitucionales", son un esfuerzo concertado para llegar a una anulación del famoso fallo en el caso Roe v. Wade.

Misuri será el siguiente estado en sumarse a la corriente antiabortista que ya ha logrado la adhesión de Alabama, Kentucky, Misisipi, Ohio, Iowa, Dakota del Norte y Georgia.

Después de recibir luz verde del Senado, la Cámara de Representantes de Misuri, controlada por los republicanos, aprobó este viernes una ley que prohibirá el aborto después de la octava semana de embarazo.

El gobernador de Misuri, el republicano Mike Parson, ha apoyado el proyecto, por lo que se da por sentado que lo firmará en cuanto pase el trámite parlamentario.

En Alabama, la gobernadora Kay Ivey, republicana, promulgó esta semana una ley que prohibirá la realización de abortos en cualquier fase del embarazo e impondrá penas que van desde 10 años de prisión a cadena perpetua a los médicos que los practiquen.

Esta ley exceptúa los casos en los que el embarazo representa un serio riesgo para la salud de la mujer, pero no contempla la violación o incesto.

Kentucky, Misisipi, Ohio, Iowa, Dakota del Norte y Georgia aprobaron en las últimas semanas leyes que prohíben el aborto una vez que se detecta el latido del corazón del feto, lo que puede suceder en la sexta semana del embarazo.

En otros estados como Texas, donde los republicanos son mayoría, fracasaron intentos de imponer esa restricción. Lo mismo ocurrió en Florida, Carolina del Sur, Tennessee y Virginia Occidental.

En opinión de la Unión de Libertades Civiles (ACLU), estas leyes son parte de un esfuerzo "nacional y concertado" para eliminar el acceso a abortos seguros y legales, como lo establece la ley de legalización de 1973.

La consejera legal del Centro de Derechos Reproductivos, Elisabeth Smith, dijo este viernes que "estas leyes son descaradamente inconstitucionales".

"Si permitimos que entren en vigencia, van a tener consecuencias devastadoras para las mujeres de todos esos estados", agregó en un comunicado la abogada, quien participa junto a ACLU en varios esfuerzos legales para bloquearlas.

Al proyecto de ley de Misuri, que pasó sin mayor oposición en la Cámara baja del legislativo estatal, se le introdujeron algunas modificaciones a su paso por el Senado.

Se contemplan excepciones por emergencias médicas, pero no se incluye a los embarazos provocados por violación o incesto.

También estará prohibido el aborto por cuestiones de raza, sexo, o aunque haya un diagnóstico del síndrome Down.

En el texto de la ley se establece que la violación de esta medida será considerada un delito clase B, que expondrá a los médicos a penas de hasta 15 años de prisión, así como a la suspensión de la licencia profesional.

Las mujeres que se hagan abortos no serán castigadas.

El gobernador Parson declaró a medios locales que Misuri tendrá ahora la oportunidad de convertirse en "uno de los estados más fuertes del país en favor del movimiento pro-vida".

Misuri se sumaría así a los otros estados que imponen restricciones al aborto en el país, confiados en que la nueva composición conservadora del Tribunal Supremo permitirá anular en el futuro la legalización aprobada hace 46 años.

Según ACLU, "los políticos aprueban restricciones draconianas e inconstitucionales sabiendo que serán bloqueados en la corte, y mientras tanto apelan a todos los recursos legales disponibles para obligar a que intervenga el Supremo y anule la ley".

La ley de Alabama no entrará en vigencia hasta dentro de seis meses, pero ya se anunciaron impugnaciones de parte de ACLU y del Centro de Mujeres de Alabama.

Mientras tanto, el aborto continúa siendo legal en todos los Estados Unidos, aunque exista confusión entre las pacientes potenciales por las prohibiciones aprobadas en los estados.

"Hay pacientes que han visto las noticias sobre la aprobación de las restricciones y no buscan el cuidado que necesitan, porque piensan que el aborto ha sido declarado ilegal en el país", informó el grupo Médicos para la Salud Reproductiva.

Google Trends ha registrado un aumento de las consultas en internet sobre la legalidad del aborto en los 50 estados del país.