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El jardín botánico Fairchild de Miami, Florida, y la Agencia Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) se han unido para retar a los alumnos del Sistema Público de Educación de Miami Dade a reflexionar sobre el futuro del cultivo de plantas en el espacio.

Para el año académico 2015-2016, científicos y educadores de Fairchild y la NASA guiarán a maestros y alumnos de 125 escuelas medias y secundarias del condado Miami Dade que participan en el Fairchild Challenge en experimentos que tienen como objetivo determinar qué plantas comestibles pueden ser adecuadas para el crecimiento en el espacio, lugar que podría dar respuesta a los grandes problemas de alimentación del mundo.

Los experimentos se hacen en unidades compactas de crecimiento de plantas con iluminación LED llamadas Veggie que recrean un ambiente de microgravedad.

Estas unidades que la NASA viene trabajando desde hace casi una década han sido probadas en la Estación Espacial Internacional y el 10 de agosto pasado, astronautas de la estación transmitieron un vídeo en el que mostraron como cosecharon y comieron una lechuga romana, el primer producto cultivado en microgravedad.

"Para nosotros lo más emocionante es poder enseñar a los alumnos a pensar como lo hace un científico: observar, plantear hipótesis, probar. Los alumnos aprenderán a seguir estos pasos para recrear en sus escuelas las condiciones para cultivar una planta como lo hacen nuestros astronautas", dijo a Efe Trent Smith, investigador del proyecto Veggie de la NASA.

En una capacitación realizada este sábado en el jardín botánico para los maestros que participarán en este reto, Smith destacó que incentivar a los jóvenes a investigar y obtener respuestas que nadie conoce (como es el caso de cultivar plantas en el espacio) es realmente una forma de acercar la ciencia a la comunidad.

Con estos experimentos los jóvenes se verán forzados a reflexionar sobre qué plantas se podrían adaptar a ciertos volúmenes para poder crecer en estas unidades y germinar adecuadamente para el consumo.

"Son parámetros científicos que los alumnos aprenderán a manipular y quizás algún día se pueda cosechar un mango de Florida en el espacio", destacó el investigador.

El propósito de los experimentos diseñados por los estudiantes del Fairchild Challenge es ampliar las opciones de alimentos y aumentar la diversidad de plantas que cumplen los criterios de la NASA por el tamaño y la comestibilidad.

Los estudiantes pondrán a prueba los factores que pueden influir en el crecimiento vegetal, sabor y nutrición, explicó a Efe Amy Padolf, directora de Educación del Fairchild.

"Con el Fairchild Challenge queremos dar la oportunidad a los alumnos de ayudarnos a ir mas allá en la investigación y es algo que la NASA comprendió claramente cuando les propusimos trabajar juntos con esta gran iniciativa que llega a más de 130.000 estudiantes", detalló.

El futuro está en el espacio y el ser humano desde siempre en cada paso que ha dado ha llevado consigo los alimentos que son importantes para él, agregó Padolf, quien aseguró que es hora de pensar lo mismo mirando más allá de la Tierra.

Norma Restrepo, profesora de Redlands Middle School en Homestead, fue una de las maestras que participaron en la capacitación.

"Nuestra escuela está en un área rural y participa por décimo año consecutivo en el Fairchild Challenge. Me gusta que los estudiantes hagan los experimentos con sus manos, que tomen conciencia de donde vienen las plantas y que los alimentos pueden faltar porque no hemos cuidado de la Tierra", dijo la maestra a Efe.

La profesora recordó que actualmente en la zona agrícola donde se ubica su escuela están "en cuarentena porque hay una mosca asiática que amenaza los cultivos".

"Nuestros alumnos lo viven de cerca y que se involucren en otras opciones de cultivo es fabuloso", concluyó.