EFEUSANueva York

La hija del exdictador militar venezolano Marcos Pérez Jiménez (1952-58), Mónica Pérez-Jiménez, anunció este jueves que denunciará al Instituto Loyola de Nueva York por los abusos sexuales cometidos por un profesor contra ella en los años 70, cuando tenía 14 años.

"Tenemos que estar seguros de que los curas y los profesores son gente limpia que cuida de nuestros hijos", dijo en una rueda de prensa celebrada en el barrio neoyorquino de Manhattan Pérez-Jiménez, que nació y se crió en el estado de Nueva York, aunque actualmente reside en California.

Su abogado Mike Reck apuntó que demandarán a la institución educativa porque "nunca denunció públicamente a este pedófilo", identificado como Louis Tambini, y que el colegio despidió en 1983, tras conocer que había acosado sexualmente a una decena de estudiantes adolescentes.

Reck apuntó que Tambini, fallecido en 1999, trabajó después de su expulsión del instituto Loyola en el colegio Saint Bernards, también en Nueva York; y agregó que ahora toca saber si el centro de enseñanza jesuita permitió que siguiera ejerciendo la profesión, poniendo en peligro a otros menores.

"Elijo la palabra superviviente en lugar de víctima, porque la palabra víctima permite (a los perpetradores) ser ganadores, y los ganadores aquí son las personas que están denunciando y los que hacen cambios por todos sus hijos. Yo hago esto hoy para asegurarme de que ninguna otra niña pequeña pasa por lo que yo he pasado", dijo Pérez-Jiménez.

Sin embargo, su abogado precisó que la denuncia no podrá ser interpuesta hasta dentro de seis meses, cuando la nueva Ley para Niños Víctimas de Abuso Sexual entre en vigor, después de que el gobernador del estado de Nueva York, Andrew Cuomo, la firmara esta semana.

Esta nueva legislación ofrece un año de plazo a todas la víctimas de abusos para denunciar sin importar los años transcurridos desde que se produjo el asalto.

A partir de este primer año de gracia, las víctimas solo podrán presentar cargos penales contra los abusadores sexuales hasta que hayan cumplido los 28 años, aunque podrán tomar acciones civiles hasta que cumplan los 55.

El togado indicó que al menos una decena de niñas sufrieron abusos similares por parte del mismo profesor, que incluyeron roces y tocamientos.

"Siempre pensamos que estas cosas van a pasar en un entorno como un colegio público, pero esto ocurrió dentro de la cúpula y de la protección de la Iglesia. (...) Esto no solo despoja a una persona joven de su inocencia, sino que te despoja de tu religión, de tu confianza. Es un asalto múltiple en mucho sentidos", subrayó Pérez-Jiménez, que se emocionó en varios de los momentos en los que compartía su testimonio.