EFEUSALos Ángeles

La Conferencia de Obispos Católicos (USCCB) está "totalmente comprometida" con los inmigrantes, aseguró hoy su nuevo presidente, el arzobispo José Gómez, primer latino en ser elegido para dirigirla en su historia.

Originario de México, monseñor Gómez, de 67 años y arzobispo de Los Ángeles, la diócesis más grande del país, ha sido un activo defensor de los inmigrantes desde sus diversos puestos eclesiásticos y lo va a seguir siendo, según dijo en una entrevista con Efe.

La Iglesia está comprometida con "la situación de los refugiados que llegan a nuestro país, los 'dreamers' (beneficiarios del programa DACA), que son tan importantes, y también toda la gente que ya vive en este país y todavía no tiene documentos", dijo monseñor Gómez poco después de su elección para la Presidencia de la USCCB.

El prelado fue elegido por una gran mayoría de 176 votos mientras el segundo aspirante recibió sólo 18, en la reunión de los obispos estadounidenses que se desarrolla en Baltimore, Maryland.

En este tema de "estar siempre abiertos al movimiento de personas en todo el mundo" que promueve el Papa Francisco, al igual que en todo los demás, los obispos católicos "estaremos siguiendo su ministerio", aseguró el nuevo presidente de USCCB.

Gómez destacó el especial seguimiento que harán los obispos del deseo del Papa de que "los católicos seamos de verdad discípulos misioneros y que nuestra preocupación sea por todas necesidades de las personas en nuestras parroquias y en nuestras ciudades".

Ser el primer presidente latino, y mexicano, es para el arzobispo Gómez, "un desarrollo de la preocupación de los obispos de Estados Unidos por los inmigrantes y especialmente por los latinos", que, según dijo, no es nueva.

Gómez enfatizó que "más de la mitad de los católicos menores de 18 años de los Estados Unidos son latinos" y, por eso, se están desarrollando "programas muy concretos" en las parroquias para acercarse a los adolescentes y a los jóvenes adultos.

Una encuesta del Centro de Investigación PEW encontró que en la actualidad el 47% de los latinos adultos son católicos en comparación con el 57 % de hace 10 años.

De igual forma, el trabajo en las parroquias católicas estará enfocado también en "reforzar la fe entre los matrimonios y las familias", señaló.

Bajo su liderazgo, asegura que los obispos continuarán "totalmente comprometidos en la protección de los menores" en todas las parroquias del país para evitar casos de abuso sexual y reafirmó igualmente el compromiso con "la sanación de todas las víctimas que han sufrido esta terrible tragedia".

"Seguimos totalmente activos para asegurarnos que estas cosas no sucedan nunca más", subrayó.

Nacido en Monterrey, México, de padre mexicano y madre estadounidense, monseñor Gómez llegó a los Estados Unidos siendo ya sacerdote para servir a las comunidades hispanas de San Antonio y Houston, en Texas, la tierra de su madre.

Los primeros años en el país, el joven sacerdote del Opus Dei los dedicó principalmente a atender a los laicos. Desde 1987 hasta 1999 estuvo trabajando en la Iglesia de Nuestra Señora de la Gracia en San Antonio y durante ese tiempo también ayudó en la entonces diócesis de Galveston-Houston en Katy, Texas.

En la catedral de San Antonio tomó posesión como arzobispo de esa diócesis el 15 de febrero del 2005, luego de haber sido durante tres años el primer obispo auxiliar hispano en la Arquidiócesis de Denver, Colorado.

Se desempeñó como arzobispo de San Antonio hasta el 2010 cuando fue nombrado arzobispo coadjutor de Los Ángeles.

El 25 de febrero de 2011 reemplazó al cardenal Royal Mahony, quien se retiró al cumplir 75 años, como arzobispo de Los Ángeles.

Como presidente de la Comisión de Asuntos Migratorios de la Conferencia de Obispos de los Estados Unidos, monseñor Gómez trabajó activamente en defensa de los inmigrantes y expresó su claro compromiso por una reforma migratoria, como una "necesidad del pueblo hispano y de la nación".

El arzobispo Gómez, autor del libro sobre el sacerdocio "Men of Brave Heart" (Hombres de corazón valiente) también se ha centrado en la importancia de la educación de los católicos en su propia doctrina, la responsabilidad los padres en la educación de la fe de sus hijos, el impulso a las vocaciones sacerdotales y el fortalecimiento del papel de los laicos en la Iglesia, entre otros.

A mediados de 2013 publicó el libro "Inmigración y la siguiente América: renovando el alma de nuestra nación", donde hace una defensa de los inmigrantes y pide una acción legal que les permita a los indocumentados integrarse plenamente la sociedad del país.

Antes de su elección de este martes, Gómez se desempeñó durante tres años como vicepresidente de la USCCB.

En los Estados Unidos hay unos 70,4 millones de católicos registrados como tales, un 22 % del total de la población, según datos del Directorio Oficial de 2016 de la USCCB.