EFE NewsWashington

La Oficina del Censo, que empezará a contar la población de Estados Unidos en abril, lanzó ese martes una campaña de educación pública que incluye materiales impresos y audiovisuales en 59 idiomas, con la esperanza de que "nadie quede sin contar".

"Esta campaña es un esfuerzo sin precedentes que realza la importancia y el impacto de las respuestas al Censo, que ayudarán a moldear el futuro de todos", dijo en una conferencia de prensa el director de la Oficina del Censo, Steven Dillingham.

"El éxito del Censo depende de la participación de todos", añadió el funcionario. "Y estamos haciendo un gran esfuerzo por llegar a los grupos y comunidades más difíciles de censar".

La semana pasada los portavoces de algunos grupos latinos declararon ante el Congreso que muchos hispanos ven con "desconfianza y temor" el censo, que por mandato constitucional de lleva a cabo cada diez años en Estados Unidos.

Los resultados del censo determinan asuntos vitales como las asignaciones de recursos federales para educación, vivienda y desarrollo económico, y la representación en la Cámara baja del Congreso.

El Gobierno del presidente Donald Trump hizo un intento por incluir en los cuestionarios del censo una pregunta acerca de la ciudadanía de quienes responden, una medida que fue querellada ante los tribunales y desechada, pero que de todos modos inquieta a los inmigrantes temerosos de que los datos que den a la Oficina del Censo se usen para otros fines.

En esa audiencia, el representante Jimmy Gómez, demócrata de California, sostuvo que ya el Censo de 2010 no contó a muchos latinos, afroamericanos y otros grupos de bajos ingresos y añadió que "debido a la desconfianza en estas comunidades se requiere una movilización masiva para lograr que todos sean contados".

La nueva campaña destaca en sus materiales en español que "por ley la Oficina del Censo no puede compartir información alguna que lo identifique a usted, su hogar o su negocio, ni siquiera con la policía".

"La ley asegura que su información personal nunca se publicará y que sus respuestas no pueden ser usadas en su contra en algún tribunal o agencia gubernamental", añade.

Este énfasis es muy relevante para los latinos, que conforman la minoría étnica más numerosa del país y entre quienes se calcula hay unos 11 millones de inmigrantes indocumentados.

Asimismo, los materiales presentados este martes señalan que la Oficina del Censo está contratando a cientos de miles de personas en empleos temporarios en todo el país para contribuir al conteo de una población que supera los 329 millones de personas.

Según el censo de 2010, cuando la población de EEUU era de 308,7 millones de personas, un total de 50,1 millones (16 % del total) eran de origen latino y una década antes había en el país 35,3 millones de hispanos, el 13 % de la población total.

La Oficina del Censo ha indicado que para el 1 de abril cada hogar en el país habrá recibido una invitación para participar en el conteo, y las respuestas pueden hacerse en internet, por teléfono o remitiendo por correo el formulario de papel.

En mayo los agentes de la Oficina del Censo empezarán a visitar hogares que no hayan respondido al censo, y en diciembre se entregarán al presidente y al Congreso las cifras que determinarán las asignaciones de fondos.