EFE NewsMiami

Las autoridades de Educación de Florida ordenaron que en el próximo curso, que comienza en agosto, las escuelas del estado deben reabrir para la enseñanza en persona al menos "cinco días a la semana", mientras el presidente, Donald Trump, propuso este martes reabrir las escuelas a partir de otoño.

La orden firmada por el responsable de Educación, Richard Corcoran, llega en medio de un repunte de la COVID-19 que ha puesto la cifra de contagios en Florida por encima de los 200.000.

También se da poco antes de que Trump indicara hoy durante un encuentro con representantes del sector educativo, padres de familia y estudiantes, que espera que la reapertura escolar se haga "rápidamente" en el próximo otoño.

El decreto firmado por Corcoran señala que "es necesario abrir las escuelas plenamente para asegurar la calidad y continuidad del proceso educativo, el bienestar integral de los estudiantes y sus familias y el regreso de Florida a su pleno rendimiento económico".

Las autoridades locales tienen la potestad de revertir esa orden si consideran que es peligrosa la reapertura de las escuelas en razón del impacto de la COVID-19 en sus jurisdicciones.

La orden establece también requisitos para el aprendizaje a distancia y exige a las escuelas que presenten planes para la reapertura que incluyan una estimación porcentual de los alumnos que seguirán el curso online desde sus casas.

En una entrevista con CNN, el superintendente de Escuelas Públicas del Condado de Miami-Dade, Alberto Carvalho, afirmó este martes que los centros de enseñanza bajo su jurisdicción no reabrirán a finales de agosto si se mantiene el alto número de contagios.

"No reabriré nuestro sistema escolar el 24 de agosto si las condiciones son las que son hoy. Nuestro plan de reapertura contempla una realidad de fase dos. Todavía estamos en la fase uno, una fase que se ha degradado en las últimas semanas", dijo Carvalho.

El condado de Miami-Dade, principal foco de la pandemia en Florida, anunció que las escuelas públicas tienen ya un plan tentativo para la reapertura, pero si los estudiantes realmente regresan o no a clases a tiempo completo dependerá de la evolución de la pandemia.

El plan de las escuelas de Miami-Dade para el año académico 2020-2021, que comienza en ese distrito el 24 de agosto, describe tres modelos diseñados para ayudar a las escuelas a "pivotar rápidamente" entre fases si es necesario.

Los primeros dos modelos ofrecen a los estudiantes la oportunidad de tomar clases tradicionales en persona, pero estos planes solo serán factibles si el condado pasa a la Fase 2, y el tercero se compone completamente de aprendizaje virtual a distancia.

Los padres de alumnos de las escuelas de Miami-Dade podrán votar hasta el 10 de julio cuál de los planes de inscripción desean para sus hijos.

Por su parte, el superintendente de las escuelas del vecino condado de Broward, Robert Runcie, expresó que las decisiones se deben en parte a lo que los padres quieren.

Una a padres en Broward muestra que el 26 % de ellos prefiere el aprendizaje por internet, el 37 % el modelo híbrido y el 34 % el modelo en la escuela, de acuerdo con Local 10.

"Una cosa está clara. Esta vez no vemos una oportunidad realista de abrir todas las escuelas del distrito con una inscripción completa del 100 % todos los días como lo estábamos antes de cerrar las escuelas debido a la pandemia", anotó Runcie.

El gobernador de Florida, Ron DeSantis, dijo el lunes que "no hay por qué temer" y que, pese al creciente número de casos de coronavirus en el estado, el brote se ha estabilizado.

En las últimas 24 horas se contabilizaron 7.437 casos nuevos y 63 fallecimientos por la enfermedad, y Miami-Dade, el epicentro de la pandemia en Florida, superó por primera vez los 50.000 casos.

Desde el 1 de marzo, Florida acumula 213.794 casos de coronavirus, de los cuales la gran mayoría se han producido desde comienzos de mayo, cuando comenzó la reapertura económica.

El 4 de mayo, fecha del inicio del plan de reactivación diseñado por DeSantis, la cuenta no llegaba a 37.000 casos.

Las muertes totalizan 3.841, cifra que no incluye a personas de otros estados o países muertas en Florida.