EFENueva York

El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, informó este sábado de 726 nuevos casos del COVID-19, un descenso de casi 200 casos luego de que la cifra reportada el viernes fuera de 918 casos, la más alta durante las últimas semanas.

Es la primera vez desde el pasado 12 de junio, cuando se reportaron 916 nuevas infecciones en el estado, que la cifra sobrepasó los 900 casos.

"Nuestras acciones de hoy determinan nuestros números mañana, y a medida que avanzamos este fin de semana festivo, insto encarecidamente a todos a seguir de cerca la orientación sobre prácticas seguras y a los gobiernos locales a hacer cumplir" la regla, dijo Cuomo en un comunicado.

Este fin de semana se celebra el festivo de la independencia de EEUU cuando suelen juntarse familiares y amigos para ir a las playas o disfrutar de una barbacoa por lo que el gobernador insistió a los neoyorquinos en usar una máscara, lavarse las manos y practicar el distanciamiento social.

Informó además complacido de que de las 62.403 pruebas realizadas el viernes en el estado, 726, o 1,16 por ciento fueron positivas.

Nueva York inició su reapertura económica por etapas, que comenzó el 15 de mayo en la parte norte del estado que ya cumplía con los requisitos sanitarios mientras que la zona metropolitana de Manhattan con sus cinco condados fue la última en unirse el 19 de junio.

Sin embargo, el pasado 1 de julio el alcalde Bill de Blasio anunció que se pospondría indefinidamente la apertura del interior de bares y restaurantes porque, a su juicio, estos lugares están muy relacionados con la propagación del COVID-19 en los estados que están experimentando repuntes, como Florida o California.

Cuomo informó además de una merma en las admisiones y que once personas murieron el viernes debido al COVID-19, que en su pico más alto llegó a cobrar la vida de 800 personas al día en este estado.

El gobernador ha advertido que podría retrasar la apertura en el estado si no se cumplen con las medidas de prevención del distanciamiento social y mascarillas luego de que se hicieran virales imágenes de jóvenes en la calle frente a negocios sin tapabocas ni la requerida separación de los seis pies (dos metros).